Mi pequeña gran historia!

 

Desde muy chiquita aprendí a tejer. Recuerdo perfecto que en casa había un balde azul cocido de un lado porque se había roto y mi papá tomó unas hebras de un saco y las usó para remendarlo, estaba lleno de lanas de muchos colores todas enredadas y ya desgastadas, entonces a mí me encantaba buscar entre todo ese desastre alguna hebra que luego la quería tejer. En mi caso, no tenía palitos ni crochet, y tampoco había dinero para que me pudieran comprar, sin embargo mi adorado padre, una mañana buscó alguna plata que tuviera los palitos más derechos posibles y lo trajo a casa, con la ayuda de un cuchillo retiró la corteza y medio aliso los palitos luego para que no se quebraran los metió entre las cenizas bien calientes para endurecerlos y quedaran listos para usarlos.

Yo estaba super feliz, al fin tenía mis palitos, y las lanas que ya les conté como estaban. No recuerdo que fue lo primero que tejí porque eran bien peque jajaja.

En la escuela de mi comunidad, ya cuando tenía 8 años probablemente, la profesora los dijo que haríamos manualidades y oh! Sorpresa, era una muñeca tejida a crochet, mi mamá me compró una Barbie de un sol y 2 madejas de hilo blanco, unas perlas y el crochet creo que era de mis hermanas, yo feliz por todo. Hice la muñeca y luego empecé a tejer rodelitas (así las llamaban en mi casa) los famosos granys de colores, no se cuantos logré tejer pero hice mi propia cubrecama, claro que mis papás me compraron los materiales. Recuerdo que iba a la escuela y llevaba al menos 20 piezas para avanzar a la hora del recreo, en una bolsa chequera negra pero la más pequeña, ahí metía todos mis materiales que en ese día usaría ( infaltable mi tijera punta Roma anaranjada).

Y así fue que iba yo aprendiendo, supongo yo que aprendí observando, en mi casa mis hermanas tejían, pero nunca se dedicaron un tiempo a enseñarme, pero yo igual amaba el tejido.

En la secundaria hice varias manualidades en el curso de arte, hice un reloj de cartón, una muñeca con papel higiénico, un portarretrato, un servilletero, cojines bordados con cintas, punto Cruz en cañamazo, un cuadro con aguja mágica, un telar de un paisaje que me quedó precioso (me quedé hasta las 5a.m. porque tenía que presentarlo como trabajo final para el curso, una experiencia inolvidable)

Luego empecé la universidad, veía manualidades en YouTube y una que otra vez pude hacer alguna(recuerdo que hice un cojín con Polar en color fucsia, parecía una flor: hermoso)

Terminé la universidad y empecé a trabajar, pero igual yo seguía con mis materiales para mis manualidades, casi nunca me faltó una lana o algún hilo en mi cuarto, iba a la tienda de lanas y aunque no sabía que iba a tejer, yo compraba por simple hecho que me gustaba los colores.

Tejí chompas, chalecos, mamelucos, chalotas, gorros, y otros. Un día una amiga me escribe y me dice que si le puedo hacer un "muñeco" yo le dije que me enviara la imagen para verlo y le respondí que si podía hacerlo. Para eso yo no tenía la menor idea que existían los amigurumis y ese muñeco que me pidió mi amiga era una jirafita en la técnica amigurumi. Simplemente mirándolo varias veces la imagen que me envió le di forma y terminé su pedido, para mi gusto me quedó preciosa. En esos días, estaban de visita mis padres (ellos vivían a 4 horas en una provincia así que no era común que estuvieran conmigo) así que les pedí que me acompañaran, ya en la tienda, compré varios colores en madejas y yo era la mujer más feliz del mundo (parecía niña chiquita). Al llegar a casa mi papá se puso a ovillar con la ayuda de mi mamá, por lo que los ovillos quedaban perfectos (nunca entendí como lo hace pero parecían una obra de arte)

De ahí en adelante siempre he tenido en mente hacer muchos muchos tejidos pero siempre me he frenado por el tiempo ya que cuando trabajaba ingresaba temprano y salía bastante tarde, luego el cansancio, una que otra cosa hacía que fuera aplazando mi proyecto.

Actualmente estoy en casa 24/7 porque tengo un bebé de año y medio: mi adoración y el sueño de cada segundo de mi vida. Tejo mientras duerme o mientras se entretiene jugando, pero sigo con la misma ilusión de poder hacer muchas cosas con mis manos y mis lanas/hilos. Amo tejer, amo las manualidades, amo emprender con mis manos y creatividad, porque tejer no es de viejitas como dicen muchos, es de mucha gente que tiene talento y arte para hacer de una lana un maravilloso resultado.


Pdta: mi mamá siempre me dice: "no sé cómo has aprendido hijita porque yo no sé nada de esas cosas, es más ni la aguja puedo usar bien" y mi esposo (aunque no entiende mucho), cada vez que termino un proyecto me repite: "te quedo muy bonito amor"

Comentarios