Mientras Arthur Gael Dormía

mayo 10, 2022



de pronto me llegó mi primer pedido, alguien estaba interesado en contratar mi trabajo: ¡una osita y 12 tulipanes, para la pedida de mano de una amiga! Que emoción y nervios a la vez.
Vivía en una ciudad donde los materiales eran demasiado caros y la verdad yo no estaba dispuesta a pagar tanto por algo que yo sabía que lo podía conseguir a un precio justo. Entonces, acepté el pedido pero con la condición de que me enviaran todos los materiales: y así fue.

Un día me llegó un montón de ovillos de algodón de diferentes colores con los que tenía que tejer la preciosa osita "mimosita" como la llamé y 12 hermosos tulipanes. Yo estaba más que feliz y aunque mi esposo no entiende mucho, igual se emocionaba conmigo. Sin embargo; tenía un pequeño freno que impedía dar rienda suelta a mi creatividad: mi dulce bebé, mi pedacito de cielo, mi hijo Gael de un año y medio.

De alguna manera tenía que solucionar esa situación. Arthur Gael normalmente duerme por las tardes después de su almuerzo así que tenía que dejar todo listo para que en cuanto empiece a soñar con los angelitos yo tratara de avanzar todo lo que podía. Ese fin de semana fuimos a visitar a mis suegros y lamentablemente Gael sufrió un accidente, se cayó y se rompió el labio; a causa de ello se enfermó, le dio fiebre y más, tuvimos que llevarlo a la clínica a que lo revise su pediatra, etc. Toda esa semana no pude hacer mucho, por no decir casi nada.

A la semana siguiente le correspondía su vacuna de los 18 meses, que como ya mencioné una semana antes estuvo mal y por cierto la receta fue de muchos antibióticos lo cual hizo que bajara de peso y además estaba pálido ya que todos los días anteriores no comió absolutamente nada; y al momento de la evaluación en el hospital el día de la vacuna, me indican que estaba con la hemoglobina baja: una preocupación más.

En fin, días van días vienen, Arthur Gael se iba recuperando, yo andaba pendiente de su alimentación y medicamentos ya que su papá sale a trabajar y llega por las tardes. Así que los momentos en que tocaba la siesta, me sentaba en el borde de la cama para tejer y de paso velar sus sueños: mientras mi gordito dormía, ya tenía una pieza más terminada. Cada vez me faltaba menos piezas hasta que completé todo y llegaba el momento de unir cada partecita.

Cierto día, mi hijo se durmió 3 horas como pagado jajaja lo cual me permitió terminar de armar todas las piezas, en particular los tulipanes, y sentir esa adrenalina de " a que hora termino antes que despierte" es peor que trabajar bajo presión, en esos momentos sientes que hasta no debes respirar a fin de evitar cualquier ruido.

Así fue que acabé con lo encomendado, una pieza a la vez, y el resultado es maravilloso. Estoy tan orgullosa de mí misma de lo que puedo hacer con mis manos, agradecida con el talento que Dios me dio. A mi esposo siempre le pido su opinión en cuanto a colores y formas, como ya mencioné, él no entiende mucho pero igual está ahí conmigo dándome su aporte y diciendo siempre: " te quedó muy bonito amor".

Es así que mientras Arthur Gael dormía yo iba haciendo lo que me hace feliz y en esas circunstancias entiendo que cuando se hace lo que realmente nos gusta, no hay cansancio, no hay aburrimiento, simplemente se disfruta el proceso y nunca se toma como si fuera un trabajo.

Mientras Arthur Gael dormía, una pieza a la vez y el resultado siempre genera alegría.

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